Paga directamente en nuestra web y disfruta de un 5% de descuento al instante.

Masaje tailandés por primera vez: qué esperar de una sesión sobre futón

Si vas a darte un masaje tailandés por primera vez, lo que más te va a sorprender no es la presión: es el formato. No hay camilla elevada y, en la versión tradicional, tampoco hay aceite. Te tumbas sobre un futón en el suelo, con ropa cómoda, y tu terapeuta te acompaña con estiramientos asistidos y presiones sostenidas. Esta guía te cuenta cómo transcurre una sesión desde que entras por la puerta hasta la mañana siguiente, para que sepas exactamente qué estás reservando.

En nuestro centro de la Calle Justiniano, en pleno barrio de Justicia, trabajamos tres versiones: la tradicional, la que incorpora piedras calientes y la que se hace con bolsas de hierbas aromáticas. Las tres se reservan desde la página de masaje tailandés en Madrid, donde están los precios y la agenda en tiempo real. Este artículo es la explicación larga que hay detrás: qué se siente, qué ponerte, qué conviene contarnos antes de empezar y cómo elegir la variante que mejor encaja contigo.

La versión corta

  • Se hace sobre un futón, en el suelo, no en camilla.
  • Te quedas vestido, con ropa holgada que te permita moverte.
  • El trabajo es presión y estiramiento asistido, no maniobras deslizantes con aceite.
  • Participas: tu terapeuta te lleva a posturas a las que no llegarías solo.
  • Tradicional 60 min 59 €, piedras calientes 60 min 70 €, bolsas de hierbas 70 min 75 €.
Antes de venir

  • No vengas con una comida copiosa recién hecha.
  • Cuéntanos lesiones, cirugías recientes o problemas de espalda al reservar.
  • Si estás embarazada, dilo también al reservar.
  • Unas agujetas suaves al día siguiente son normales la primera vez.

Masaje tailandés, qué es y en qué se diferencia de uno occidental

La pregunta de «masaje tailandés qué es» tiene una respuesta corta y una larga. La corta: es una técnica que combina presión sobre líneas del cuerpo con estiramientos guiados, y que se practica en el suelo, sobre un futón firme, con el cuerpo vestido. La larga es lo que ocurre durante esos sesenta minutos.

En un masaje occidental te tumbas en una camilla y permaneces quieto mientras la terapeuta trabaja el músculo con aceite y maniobras largas. En el tailandés tu cuerpo forma parte del trabajo. La terapeuta usa manos, pulgares, palmas, antebrazos, codos, a veces los pies, y sobre todo su propio peso corporal para presionar a lo largo de determinadas líneas. Entre presión y presión te guía en estiramientos para caderas, espalda y hombros que se parecen mucho más a una sesión de movilidad acompañada que a un tratamiento de cabina clásico.

La sensación al terminar también es distinta. Mucha gente sale diciendo que camina más alta, o que nota las caderas más sueltas. Es una descripción de cómo se siente, no una promesa: cada cuerpo responde de una manera y un masaje es una experiencia de bienestar, no un tratamiento para ninguna dolencia.

Si vienes del mundo de la camilla y el aceite, piensa en el tailandés como en una experiencia más activa. No te vas a quedar dormido en los primeros diez minutos, y eso a mucha gente le encanta precisamente porque el rato pasa distinto: hay ritmo, hay cambios de postura y hay una conversación silenciosa entre tu respiración y las manos de la terapeuta.

Cómo es la sesión, paso a paso

Esto es lo que ocurre en una sesión tradicional de 60 minutos con nosotras. Las otras dos versiones siguen exactamente la misma estructura, añadiendo calor.

1. Llegada y una conversación corta

Llegas, te damos un momento para aterrizar y tu terapeuta te hace unas preguntas. ¿Dónde acumulas tensión? ¿Habías probado antes el masaje tailandés? ¿Alguna lesión, operación o zona sensible? Este es el momento de ser sincero. Los estiramientos se adaptan a casi cualquier cuerpo, pero solo si sabemos qué hay debajo.

2. El cambio de ropa

Puedes cambiarte aquí mismo. Lo importante es que puedas moverte con libertad: nada de vaqueros, cinturones ni cinturillas rígidas, nada que tire cuando te lleven la rodilla al pecho. Un pantalón suave y una camiseta de algodón son la combinación ideal. Los calcetines te los quitarás al empezar, porque buena parte del trabajo comienza en los pies.

3. Sobre el futón

La sesión empieza tumbado, normalmente boca arriba, con presiones a lo largo de pies y piernas. No hay sábana con la que arroparte ni una señal concreta para cerrar los ojos, aunque casi todo el mundo los cierra pronto. La terapeuta se coloca a tu lado y trabaja con ritmo, inclinándose y dejando caer el peso en lugar de empujar con fuerza muscular.

4. Presión y estiramientos

Aquí está el corazón de la sesión. Se alternan presiones sostenidas en los puntos donde notas que hay tensión con estiramientos que te llevan un poco más allá de donde llegarías por tu cuenta: una pierna cruzada por encima de la otra, un giro suave de la zona lumbar, los brazos abiertos hacia atrás para liberar el pecho. Algunas posturas se hacen de lado, otras boca abajo y algunas sentado, con la terapeuta sosteniéndote la espalda.

La intensidad se ajusta desde el primer minuto. Si un estiramiento es demasiado, o la presión te resulta excesiva, dilo y cambia al momento. No hay nada que aguantar ni ningún premio por callarse.

5. El cierre

Los últimos minutos son más lentos y suelen concentrarse en hombros, cuello y cabeza. Te levantas a tu ritmo, bebes agua y te vistes con calma. La mayoría de la gente prefiere caminar unos minutos por el barrio antes que salir corriendo al metro, y es buena idea.

Una nota sobre la respiración

Lo que más cambia la experiencia de un masaje tailandés es tu respiración. Cuando llega un estiramiento, suelta el aire despacio hacia dentro de la postura en lugar de aguantar y tensarte. Tu terapeuta suele hacer coincidir la parte más profunda del estiramiento con tu exhalación. No hace falta experiencia previa ni ninguna técnica especial: basta con que te des cuenta de cuándo estás conteniendo el aire y lo dejes ir.

¿Cómo se siente la presión exactamente?

Firme, lenta y profunda, más que punzante. El peso corporal da una presión ancha, que se hunde poco a poco, y por eso mucha gente a la que el masaje descontracturante más intenso le resulta incómodo se encuentra a gusto con el tailandés. Dicho esto, la versión tradicional es la más exigente de las tres en cuanto a trabajo articular y estiramientos.

  • Normal: un estiramiento fuerte que puedes respirar, una presión que se convierte en alivio en cuanto se asienta.
  • Dilo en voz alta: sensaciones agudas o eléctricas, dolor dentro de una articulación, cualquier cosa que te haga contener la respiración.
  • Al día siguiente: unas agujetas suaves, sobre todo si es tu primera vez, que se pasan en un día.

Tradicional, piedras calientes o bolsas de hierbas: cuál elegir

Las tres se hacen sobre futón y comparten la misma técnica de base. Lo que cambia es el calor, la duración y lo envolvente que resulta la sesión.

Versión Duración Precio Qué la distingue Elígela si
Masaje tailandés tradicional 60 min 59 € Sin aceites, digitopresión y estiramientos asistidos profundos Es tu primera vez y quieres la técnica auténtica
Masaje tailandés con piedras calientes 60 min 70 € Piedras volcánicas templadas sumadas a la presión y los estiramientos Llegas con frío o muy agarrotado
Masaje aromático con bolsas de hierbas 70 min 75 € Compresas calientes de hierbas infusionadas en aceites esenciales Buscas relajarte más que estirarte

La versión con piedras calientes

Las piedras templadas se usan junto a las manos para ablandar el tejido antes y durante la presión. Si sueles llegar tenso, o si ha cambiado el tiempo y notas el cuerpo rígido, el calor hace que la primera parte de la sesión entre mucho mejor. Es también una buena puerta de entrada si te intimida la idea de que te muevan mucho.

La versión con bolsas de hierbas

Las pindas, esos hatillos de tela rellenos de hierbas, se presionan y se ruedan sobre el cuerpo. Aportan calor y aroma, y el formato de 70 minutos deja más margen para ir despacio. Si la idea de que te lleven de una postura a otra no te atrae demasiado, esta es la manera más amable de entrar en la técnica.

¿Y el masaje tailandés con aceite?

Es una duda muy habitual. El masaje tailandés con aceite existe como variante moderna y se parece más a un masaje de camilla con influencias tailandesas: hay deslizamiento, hay crema o aceite y hay menos estiramiento. En nuestra carta, lo más cercano a esa idea es la versión con bolsas de hierbas, donde las compresas van infusionadas en aceites esenciales, o directamente un masaje relajante en camilla si lo que te apetece de verdad es aceite templado y maniobras largas. La versión tradicional, en cambio, se hace en seco y vestido: ahí está su gracia.

Qué ponerte y qué llevar

Ropa que no tire. Un pantalón de algodón o deportivo, una camiseta con manga corta o larga, y poco más. Evita vaqueros, faldas, cinturones, ropa muy ajustada y tejidos que no den de sí. Si vienes directamente de la oficina y no has traído nada, dínoslo al reservar y lo resolvemos: lo importante es que la rodilla pueda subir al pecho sin que nada se clave.

Tampoco necesitas traer nada más. Deja el móvil en silencio, ven con unos minutos de margen y, si puedes, no encadenes la sesión con una reunión inmediatamente después. El masaje tailandés deja el cuerpo despierto y la cabeza lenta, una combinación que se disfruta mejor con media hora libre por delante.

Para quién sí y para quién no

Suele encajar muy bien con quien pasa muchas horas sentado, con quien disfruta de la sensación de estar estirado y con cualquiera al que no le guste tener aceite en la piel. También funciona muy bien si te pones nervioso quedándote quieto una hora en una camilla, porque aquí la sesión cambia de postura continuamente.

No es la mejor opción para todo el mundo. Si lo que quieres es desconectar del todo sin que nadie te mueva, un masaje relajante en camilla te va a sentar mejor. Si solo tienes media hora en mitad de la jornada, un masaje express desde 30 € encaja mejor en ese hueco. Y si buscas una experiencia larga y con más intimidad, tiene más sentido mirar el spa privado, que se plantea de otra manera.

Una nota de precaución, sin dramatismos

El masaje tailandés se adapta muy bien, pero hay situaciones en las que conviene hablar antes de reservar. Si estás embarazada, si tienes una patología cardiaca, una lesión reciente, una prótesis articular, una cirugía cercana en el tiempo o un problema de espalda diagnosticado, cuéntanoslo y, ante la duda, consulta con tu médico. Nosotras adaptamos posturas, presión y estiramientos, pero un masaje no sustituye a la atención médica ni la reemplaza en ningún caso.

Lo mismo vale para el día a día: si llegas con fiebre, con una inflamación aguda o con un malestar que no sabes de dónde viene, es mejor mover la cita. No pasa nada por reprogramar y la sesión se disfruta mucho más con el cuerpo en calma.

¿Cuánto cuesta la primera sesión?

Si es tu primera vez, lo normal es preguntarse si hay letra pequeña. No la hay. El tailandés tradicional cuesta 59 € por 60 minutos, la versión con piedras calientes 70 € por 60 minutos y el masaje aromático con bolsas de hierbas 75 € por 70 minutos. Ese es el precio de la sesión individual, con la reserva hecha directamente en nuestra web.

Si quieres situarlo dentro de la carta completa, nuestros rituales relajantes y descontracturantes Power Reset están en 69 € los 60 minutos y 89 € los 90 minutos, el Detox en 69 € los 60 minutos y 89 € los 90 minutos, la Royal Private Suite en 139 € por 120 minutos y el Longevity en 169 € por 120 minutos. Para dos personas, Lovers arranca en 169 € por 60 minutos y Rain Harmony en 199 € por 80 minutos, y para grupos de tres personas la experiencia empieza en 199 €. Los express de 20 a 30 minutos parten de 30 €. Puedes ver todo junto en la página de experiencias.

Detalles prácticos para tu reserva

Se reserva online en la propia página de masaje tailandés: eliges la versión, después el día y la hora. La disponibilidad que ves ahí es la real, en tiempo real. Si no encuentras hueco, escríbenos o llámanos al +34 877 24 89 34.

  • Dónde: Calle Justiniano 9, barrio de Justicia, 28004 Madrid. Metro Chueca y Alonso Martínez a pocos minutos andando.
  • Cuándo: lunes cerrado; martes, miércoles y domingo de 11:00 a 21:00, y de jueves a sábado de 11:00 a 22:00.
  • Con cuánta antelación: una de cada cuatro reservas se hace para el mismo día y la mediana de antelación es de tres días. Las tardes y los fines de semana se llenan antes.
  • Margen: calcula unos quince minutos antes y otros quince después de la sesión.

Si vienes en pareja, ten en cuenta que el masaje tailandés es individual y se hace sobre futón. Para estar los dos en la misma sala, nuestros rituales en pareja se trabajan con masaje sincronizado en camillas contiguas, con movimientos que beben del masaje filipino y del tailandés. Si quieres ver cómo se plantea una escapada así, te lo contamos en detalle en spa para dos en Madrid.

Y si lo que estás decidiendo todavía es la zona, y no tanto la técnica, en spa en el centro de Madrid explicamos cómo encaja Justicia con el resto del centro y por qué el barrio funciona tan bien para una pausa entre dos planes.

Preguntas frecuentes

¿Hay que desnudarse para un masaje tailandés?

No. El masaje tailandés tradicional se hace vestido, con ropa cómoda, sobre un futón. Puedes cambiarte en el centro y ponerte algo holgado que te deje moverte y estirarte con libertad.

¿Duele el masaje tailandés?

Es firme, pero no debería doler. La presión viene del peso corporal, así que se siente ancha y profunda en lugar de punzante. Tu terapeuta la ajusta desde el primer minuto y puedes pedir más suavidad o más intensidad en cualquier momento.

¿Cuánto cuesta un masaje tailandés en Madrid en The Queen’s Rituals?

La versión tradicional cuesta 59 euros por 60 minutos, la versión con piedras calientes 70 euros por 60 minutos y el masaje aromático con bolsas de hierbas 75 euros por 70 minutos.

¿Se usa aceite en el masaje tailandés?

En la versión tradicional no. La versión con bolsas de hierbas emplea compresas calientes infusionadas en aceites esenciales. Si prefieres un masaje clásico con aceite sobre camilla, el masaje relajante es la mejor opción.

¿Tendré agujetas después?

Unas agujetas suaves al día siguiente son habituales, sobre todo tras la primera sesión, y suelen pasarse en un día. Si notas un dolor agudo durante la sesión, díselo a tu terapeuta en ese mismo momento.

¿Cuánto dura una sesión de masaje tailandés?

La versión tradicional y la de piedras calientes duran 60 minutos, y el masaje aromático con bolsas de hierbas dura 70 minutos. Conviene reservar unos quince minutos antes y otros quince después para no ir con prisa.

En resumen

Tu primer masaje tailandés con nosotras significa futón, ropa cómoda, presión firme y estiramientos en los que participas. Empieza por la versión tradicional si quieres conocer la técnica de verdad, súmale piedras calientes si llegas rígido y elige las bolsas de hierbas si prefieres derretirte antes que estirarte. Cuéntanos cómo está tu cuerpo antes de empezar y la sesión se adapta a él.

Experiencia de autocuidado consciente y elevada en el corazón de Madrid.

Horario

Crafted & designed by

Reservar5 % menos onlineTe ayudo a elegir
¿Dudas? Te ayudamos a elegir Masajes